EL SENTIDO DEL TRABAJO Y SU POSIBLE EVOLUCION

Partimos de la base en que el trabajo es la vía de acceso a los bienes sociales, por consiguiente tarde o temprano va a tener que ser repartido. En ese momento la jornada laboral va a experimentar una notable disminución;  aumentando considerablemente el tiempo libre disponible de los trabajadores  que traerá, como colateral, un desarrollo verdadero del espacio público. Es decir: al aumentar el tiempo libre se aumentara en la misma proporción el tiempo social dedicado a actividades políticas, familiares y junto con la amistad, van a ser las que estructuraren un auténtico tejido social.

El verdadero desafío social no se encuentra en destinar dinero a la creación de empleo, indemnizaciones o a la formación. Aquel se halla en encontrar mecanismos que fomenten la creación de agrupaciones (por ejemplo la que ya se ha creado: En ruta todos a una) asociaciones o cooperativas que sean capaces de gestionar los determinados intereses colectivos y despertar en el individuo las ganas de participar, es decir: Generar pasión por lo público.

Constatamos que la escasez de trabajo no es el verdadero problema sino la total ausencia de un mecanismo equitativo, y especialmente convincente, de reparto del trabajo. El reparto actual deja a una parte importante de los ciudadanos en el desempleo, sin acceso a gran parte de los bienes sociales. Son los criterios naturales los que rigen, hoy día, el reparto del trabajo; una sociedad preocupada por el bien común se negaría a ajustar la distribución de los bienes sociales a unos criterios injustoscomo los que nos dictan las elites extractivas de hoy.